jueves, 13 de septiembre de 2007

Incredulidad

No sé que coño necesito para creerme. Será que no está todo claro?, parece increíble que me siga negando ciertas cosas. Pero es así. Quizás necesitamos cierto tiempo de adaptación a la verdad. Tiempo para verla y mirarla a los ojos. Quizás sea invisible para siempre. O quizás sea ella la que o quiere mirarnos para no hacernos daño o para divertirse a nuestra costa.

Definitivamente no somos como las máquinas, no sabemos tomar nuestras decisiones en función de los datos o hechos, porque todo depende de nuestras percepciones. Siempre ponemos ese "ingrediente" personal que hace que nos resulte tan fácil engañarnos a nosotros mismos y decantarnos hacia el lado de la balanza que más creemos que nos conviene.

Es triste pero, como no se quien dijo, quizás precisamente sea ese el único secreto de la felicidad.

3 comentarios:

Bigmaud dijo...

La verdad a veces no es tan fácil como parece, quizás por eso hay tantos mentirosos por el mundo.

Saludos

Un Típico Atípico dijo...

Exacto Joyrider, quizás por eso todos lo seamos.

+ saludos y gracias por tu comment.

Ranma dijo...

La verdad sin el engaño no podría existir. No es que sea invisible, sólo que la hacemos invisible, porque nos hace sentir "mejor". Somos nosotros los que no somos capaces de hacerle frente porque somos facilistas y cobardes, y nos aterra la más mínima posibilidad de ser felices. Pero no felices como en los cuentos de hadas, hablo de la felicidad real, de esa que te da fuerza y te hace más grande, esa misma que te lamentas haber encontrado a los 50 cuando ya para qué, o que a veces "crees" que nunca encuentras por haber vivido engañado y creyendo que siempre ha sido un espejismo, una utopía, o por estar buscando en el lugar equivocado.